DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA
Fue un 13 de septiembre, de 1923, cuando el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, se sublevó contra el gobierno y dio un golpe de estado.
La falta de credibilidad en el ejército, el Desastre de Annual y la investigación al ejército por su actuación en Marruecos; el ascenso de los partidos republicanos, comunistas y la afinidad de estos con el anarcosindicalismo; la crisis económica sobrevenida tras el final de la Primera Guerra Mundial; y la crisis del sistema monárquico llevaron a los generales sublevados a crear un Directorio Militar, suspender la cónstitución, disolver los ayuntamientos, crear milicias urbanas (Somatenes) y declarar el estado de guerra. Todo ello con el apoyo y connivencia del rey Alfonso XIII que, al día siguiente, nombró a Primo de Rivera Presidente del Gobierno.
La Dictadura duró lo que duró el apoyo de la sociedad a las reformas emprendidas por el general, que parecía querer perpetuarse en su cargo vitaliciamente. Dimitió el 28 de enero de 1930 y dio paso a la Dictablanda, del general Berenguer.
CÉSAR BORGIA
Fue un 13 de septiembre de 1475, cuando nació César Borgia, hijo del papa Alejandro VI.
Fue Obispo de Pamplona a los 16 años; Arzobisbo de Valencia a los 19; Capitán General del Ejército Vaticano, a los 20; e investido duque en Francia a los 23.
Defensor, junto a sus hermanos, Juan y Lucrecia, y su padre de la independencia política y territorial de El Vaticano, fue un personaje controvertido, gran estadista y destacado militar.
Tras el asesinato de su padre, la familia decayó y César Borgia fue traicionado por todos aquellos que lo apoyaban (o temían). Murió en la localidad Navarra de Viana el 12 de marzo de 1507.
SAN JUAN CRISÓSTOMO
El 13 de septiembre se celebra San Juan Crisóstomo, considerado uno de los padres de la Iglesia de Oriente, junto con Atanasio de Alejandría, Basilio el Grande y Gregorio Nacianceno.
Eremita activo abandonó por problemas de salud su retiro y mantuvo una lectura literal de las escrituras, consa que, junto con su carácter temerario y falta de tacto le llevó a tener demasiados enemigos dentro de la propia iglesia.


